Michele Vielleville: Lo que pasará el 02 de septiembre.

Dicen que la esperanza es el pan del alma, un bien preciado que solo se coloca en la boca de quienes tienen la profunda convicción de lograr lo que desean. Como símbolo de consuelo, la esperanza se ha convertido en la mejor aliada de la humanidad. De hecho, esperar ansiosamente el futuro no sería lo mismo sin ella. Porque la confianza que todos tenemos en que el porvenir será siempre mejor, es el mayor ejemplo de su legado.

            Justamente, esa misma esperanza es la que en este tiempo crucial está moviendo al pueblo de Venezuela a decidir su destino, y el de sus hijos. Se ha convertido en el verdadero pan de todo un  pueblo, que desea un futuro distinto, sin colas, sin desabastecimiento, con comida, y medicinas. Que ya no quiere decir adiós a sus jóvenes profesionales. Que no quiere vivir en persecución. Que no desea ser despedido de la administración pública por pensar distinto. En fin, cada vez es mayor el clamor de un pueblo que anhela vivir en libertad.

            A pocos días de la toma de Caracas,  ya se observa y se escucha que es mucha la expectativa que tiene el pueblo de Venezuela, acerca del porvenir. El  01 de septiembre se ha convertido en una fecha para la esperanza de millones. El día de mañana, en el cual se llevará a cabo la movilización política ciudadana más importante y más esperada por todos. Ya los objetivos están definidos: Venezuela quiere opinar acerca de sus gobernantes. El revocatorio es una institución, un derecho del pueblo, quien únicamente puede decidir sobre la permanencia o no se sus gobernantes. Ese día  le diremos al gobierno y al mundo que los mandatos son finitos y tienen que ser valorados en su desempeño, y que es un derecho protestar la arbitrariedad. Sin lugar a dudas el 01 de septiembre es un día clave. Pero también habría que preguntarse, ¿qué pasará el día después?

            Porque no es que un día en particular pueda marcar la historia, es lo que se hace después de ese día lo que verdaderamente cambia, o no, el rumbo de un país. De ahí entonces que el 02 de septiembre realmente se considere como la fecha, o el comienzo, de un tiempo verdaderamente determinante. A partir del cual tendrá que aumentar la presión ciudadana para conquistar el cambio político que se desea alcanzar.

            Es decir, no se trata sólo de vivir de movilizaciones políticas de un solo día,  sino de promover la participación de la ciudadanía activa en función de que ésta se incremente con el pasar de los días. Ciertamente la sociedad venezolana ha percibido que se han estado tupiendo los canales institucionales regulares para el libre ejercicio de sus derechos políticos. La esperanza bien encauzada, en conjunto con esta percepción, se convertirá entonces en el estímulo necesario que permitirá que a partir del 02 de septiembre sea la propia voz del pueblo la que se haga respetar. Entonces, lo más importante parece ser  lo que ocurra o lo que se haga el día después.

            Constituye una máxima, que para que se obtengan resultados distintos, deban hacerse las cosas de distinta manera. Hoy tenemos a un pueblo que se encuentra padeciendo los errores de 18 años de gobierno, y de su modelo económico fracasado. Hoy cada vez son más los niños que no tienen acceso a una calidad de vida digna, a una buena alimentación, a una atención médica y educación de calidad. Miles son los sueños que alzan su vuelo en los aeropuertos. Miles son los sueños que mueren en manos de la violencia, generando desaliento. Hacer las cosas de forma distinta pasa entonces necesariamente por ofrecer respuestas inmediatas a estos problemas fundamentales. Porque la gente espera de sus gobernantes soluciones oportunas, efectivas y eficientes. En ello están puestas sus esperanzas.

             En definitiva, el poder de la protesta siempre ha dado muestras de ser el mejor mecanismo con el cual la sociedad puede contar. Pero la clave estará en no descansar, en realmente ofrecer las respuestas a los graves problemas que aquejan a una ciudadanía, que hoy pacientemente espera.

Porque el 01 de septiembre tan sólo es el comienzo de la lucha cívica que nos queda por encarar. Pero confiamos. ¡Pronto veremos un nuevo amanecer!

 

@MichVielleville

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