Editorial Picante. Todo tiene su final, nada dura para siempre

Pasaron las elecciones presidenciales en los EE.UU, Donald Trump resultó electo para el período 2017/2021 y a la mayoría de los venezolanos le quedó un trago amargo en la garganta por recordar el diciembre de 1998 cuando resultó electo Hugo Chávez como Presidente de Venezuela.

EE.UU ha dominado la prensa nacional e internacional, (incluidos nosotros en El-Aji.com), pero la dinámica debe traernos de vuelta y; recordar que hoy 11 de noviembre es el día que muchos estamos esperando para conocer si la mesa de diálogo en “fase exploratoria” dará o no resultados, pues lo cierto es que desde el 30 de octubre ha existido la esperanza que se vieran luces de avances sin necesidad de tener que esperar hasta la última hora para demostrarle al país que hay voluntad de conseguir una salida en paz, legítima y democrática a la crisis que está atravesando Venezuela.

Lo cierto es, que en materia de dar y cumplir, quien tiene más carga es el gobierno nacional, porque sencillamente es el responsable de absolutamente todo lo que acontece en Venezuela.

  • Fue el gobierno quien creó la crisis económica y no da luces con tener idea de cómo solucionarla y mucho menos de querer hacerlo.
  • Fue el gobierno quien acabó con el aparato productivo nacional y en consecuencia ya no se produce casi nada de alimentos, medicinas, bienes, etc. y en consecuencia, todo debe ser importado a precios exorbitantes y poco asequibles por la mayoría de la población del país.
  • Es el gobierno quien impide expresarse a quienes le rechazan, además de cercenar frontalmente la realización de procesos electorales que permitirían liberar la tensión que se vive de punta a punta al territorio nacional.
  • Fue el gobierno nacional quien se empeñó en desconocer los votos del estado Amazonas en las elecciones parlamentarias de 2015 y; a través de su tribunal supremo de justicia sembró en el colectivo que esa elección no fue transparente (cuando su CNE le dio la victoria y los proclamó como diputados), utilizando este argumento para desconocer todo acto legislativo emanado desde el Palacio Federal Legislativo.

La oposición puso pausa en los planteamientos de lucha política contra el gobierno a fin de rescatar el orden constitucional en el país y eso es en lo único que podría ceder en dicha mesa, pues no es ni la MUD, ni los partidos que la integran y mucho menos los ciudadanos que adversan al gobierno nacional los causantes de la crisis económica, social y política que está atravesando Venezuela.

Para hoy, se está esperando que la mesa de diálogo le diga al país si han logrado algo, si se han acordado las condiciones para solucionar la crisis. En este sentido, no se pueden perder las perspectivas ni las responsabilidades del caso. El único responsable en toda la crisis es el gobierno nacional dirigido y paradógicamente conducido por el Presidente Nicolás Maduro.

Si efectivamente la oposición fuere responsable de la crisis, pecaría el gobierno también de incapaz al no poder controlar la situación y evitar que le saboteen la gestión. Habría que ser muy ingenuos para creer semejante argumento.

Fue la Mesa de la Unidad Democrática quien solicitó la participación de la Iglesia como institución en este proceso. Mal podría haberse negado a participar luego que ésta aceptó ser parte del escenario… se dio prácticamente la obligación de sentarse así fuera con la nariz tapada para “dar una oportunidad” y que no se acuse luego que “el gobierno sí quiso, pero la oposición se negó”. Con ello, le habrían quitado el respeto internacional que ha tomado la oposición política venezolana. Ya el gobierno, no tiene nada que decir al respecto.

El Presidente Maduro no ha perdido un programa de salsa, un “contacto con Maduro”, ni una cadena de las que ha hecho desde el comienzo del diálogo para disparar contra la oposición y enfilar amenazas contra sus dirigentes. Ahí, quedó de manifiesto quién es el negado a hablar con respeto.

Sin embargo, hasta ahora ha ganado el gobierno, pues logró unos días de oxígeno y; la atención nacional e internacional que tenía acaparada, la volcó contra la MUD quien ahora es blanco de las más cruentas críticas.

El paso del diálogo, era necesario darlo como un requisito de la voluntad democrática y no golpista. Pero, ya que la salsa está de moda en Miraflores, queda justo el tema de Héctor Lavoe “Todo tiene su final, nada dura para siempre, tenemos que recordar que no existe eternidad”

Dejar respuesta