Editorial picante: Al final de la Cumbre ¿Qué nos queda?

Ha culminado la cumbre del “Movimiento de Países No Alineados” (NOAL) y con ello terminó una semana que no será de grato recuerdo para los habitantes del Estado Nueva Esparta.

Los neoespartanos, vivieron una semana sitiados por un despliegue militar nunca antes visto en tierras insulares, con presencia desmedida de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), quienes se paseaban por las vías margariteñas en motos y camionetas, pero siempre con el rostro cubierto con pasa montañas ¿medida para impartir terror o temor a ser identificados?.

Para los habitantes insulares, dicho despliegue de “seguridad”, lejos de ser percibido como medida para garantizar la vida e integridad de los locales (que desde hace tiempo está en riesgo), se debía (y esa era la sensación) para garantizarle al gobierno nacional que bajo ninguna circunstancia se presentaran protestas en contra de Nicolás Maduro y enorme gasto económico que supuso el evento internacional. La isla, estuvo más de 10 días sitiada.

Alcaldes, concejales, dirigentes políticos y ciudadanos, fueron asediados por funcionarios del SEBIN desde antes que comenzara la cumbre.

La realización de un campamento de la Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela y que nosotros en www.el-aji.com bautizamos como el “Woodstock Socialista”, no solo en las inmediaciones al Hotel Venetur Margarita (expropiado y jamás pagado a sus legítimos propietarios), evidenció que en Venezuela los derechos se dan en base a quién apoyas o rechazas; esto en virtud que personas ajenas al evento del partido de gobierno tenía tácitamente prohibido acercarse a donde se dieron cita solo 6 Presidentes de los 120 convocados.

El campamento socialista, se instaló en medio de una zona residencial, en un terreno de propiedad privada que fue invadido por toda una semana. Las denuncias de vecinos no dejaron de circular tanto en público como en privado. Colindante al terreno invadido, se encuentra un Centro Comercial que no ha escapado de la crisis económica que golpea al país desde hace más de 2 años, pero que en los pasados 7 días fue golpeado también por la arbitrariedad y el desorden. Algunos comerciantes, denunciaron que su negocio fue prácticamente desmantelado por quienes “convivieron” en el campamento socialista, como es el caso de un autolavado instalado en el estacionamiento del Centro Comercial, el cual perdió prácticamente todas sus instalaciones ante la vista de los funcionarios castrenses que vigilaban el campamento, más no el entorno. Ese comerciante, perdió su trabajo de años.

Hurtos, contaminación sonora, malos olores y desorden marcaron la pauta durante toda la semana. Los campistas, eran despertado a las 6 de la mañana con el toque de diana, el himno nacional y canciones de corte socialista y se acostaban a altas horas de la noche con sendos conciertos que se “ofrecieron” jueves, viernes y sábado, recortando y perturbando las horas de descanso de quienes en la zona residen. Algunos, decidieron mudarse a casa de amigos y familiares durante la “cumbre socialista”.

Nueva Esparta, por ser una isla requiere una logística de distribución de alimentos y medicinas especial. La comida y medicamentos deben ser enviados por barco, lo que hace que el desabastecimiento sea más profundo que en el resto del país, pero para la cumbre del NOAL, el gobierno se encargó de que al menos sus invitados no recibieran como respuesta a una petición de quizás un café con leche un “no hay café”, “no hay leche” o “no hay azúcar”, como sí escuchan los neospartanos cada día desde hace ya varios años. El servicio de agua potable, es un caso peor. Comunidades de la isla habían vivido más de un año sin recibir una gota del vital líquido por las tuberías administradas por Hidrocaribe y debían valerse de camiones cisterna que cobran desde Bs. 30.000 y mucho más, dependiendo de la zona y las posibilidades económicas del cliente, pero durante el evento internacional todo el mundo con agua a toda hora y si no llegaba por tubería (por falta de presión o la rotura de un tubo) el gobierno nacional envió semanas previas 52 camiones cisternas que debían distribuir agua a zonas más lejanas.

Además de algunas calles pintadas, jardinerías podadas y semáforos reparados. La cumbre le deja a Margarita una estatua del ex Presidente Hugo Chávez, una imagen que a muchos les recuerda represión, corrupción, desorden, pero sobre todo, el endose hace ya 3 años de la presidencia a Nicolás Maduro, con quien la crisis nacional se ha profundizado gravemente. Hoy, muchos venezolanos hurgan en la basura en búsqueda de algo para comer y eso, es lo que el “monumento a Hugo Chávez” instalado en Margarita recordará a quienes la vean cada día.

Lo cierto es, que después de una semana en la que se gastaron más de 150 millones de dólares para recibir a unos pocos asistentes, Nueva Esparta seguirá con escasez de comida y medicinas, el agua volverá a ser distribuida cada 14 días (o más) como era antes, la inseguridad aparecerá de nuevo y los hoteles verán nuevamente sus habitaciones vacías, es decir, nada cambió. Lo único que logró la cumbre, fue una semana de temor político y un concierto “íntimo” en medio de parrillas, del Presidente Rafael Correa a sus amigos.

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