Editorial Picante. 23 de octubre de 2016, una fecha que pasará a la historia.

23 de octubre de 2016, quizás sea una fecha que pasará a los libros de historia de Venezuela.

Hoy, la Asamblea Nacional, el único poder constituido que cuenta con el aval de más del 60% de la población venezolana, ha ofrecido hacer una sesión especial en la que debatirán sobre “La restitución de la Constitución de la República de Venezuela, el orden constitucional y la democracia”, así reza la propuesta de orden del día del parlamento nacional.

Desde su instalación, la Asamblea Nacional ha debatido temas de interés nacional (unos mas, otros menos), pero que la sociedad venezolana no ha podido ver materializada y ello se ha dado, no porque el parlamento no haya cumplido, sino porque los demás poderes, los cuales están la obligación de hacerlo, sencillamente ha decidido desconocer las leyes y resoluciones emanadas desde el foro político más importante del país, el parlamento.

La oposición venezolana, ha labrado un largo y difícil camino para lograr un cambio político en el país (necesario por demás) sin romper sus principios de oposición democrática, la que no cree en golpes de estado ni estallidos sociales. Sin embargo, la fuerza del chavismo apoderada de 4 de los 5 poderes que constituyen a la República, se han esforzado en impedir que la democracia impere en el futuro de la nación.

Esta semana, estuvo cargada de eventos que a la vista de las naciones y pueblos democráticos del mundo, no solamente carecen de respaldo legal, sino que atentan contra la voluntad de un país a ejercer uno de sus derechos más sagrados y es votar, tener la posibilidad de decidir en un proceso amplio para todo por igual qué quieren y a quién no quieren.

Utilización de tribunales penales inferiores para suspender procesos electorales de trascendencia nacional, prohibir la salida del país a importantes líderes de la oposición venezolana y la dentención de otros dirigentes de menor rango, pero igualmente importantes, son algunos de los eventos que el país conoció en los últimos días. Esto, motivó a la oposición a decir ¡ya basta!.

El proceso del referendo revocatorio iniciado en marzo, es decir, hace 7 meses , ha sido torpedeado y bloqueado en principio por el Poder que se supone existe para realizar elecciones, no para dificultarlas. Luego, se sumó a la parranda, el Poder Judicial interpretando (mal por cierto) un artículo de una norma administrativa que dictó el CNE en el año 2007 y con ello, echando al traste lo que dice la Constitución Nacional respecto a los Referendos Revocatorios. Es decir, el poder que se supone está para velar el cumplimiento de la Constitución y las leyes y; con ello defender los derechos de los ciudadanos ante el estado, se puso de lado del menos indefenso, que es el gobierno nacional.

Ante tales hechos, la oposición política, en voz de Henrique Capriles y Henry Ramos, ha decidido tomar medidas al respecto para lograr en base a la Constitución y las leyes una salida a la peor crisis política, económica y social que atraviesa Venezuela en toda su historia republicana. El primer paso, será la sesión de hoy, en donde la oposición que cuenta con la mayoría absoluta en el parlamento nacional, debatirá entre varios puntos, la nacionalidad del Presidente, pues nunca ha logrado demostrar no solo haber nacido en el país, sino que no cuenta con ninguna otra nacionalidad. Además, las sanciones políticas a ministros del gobierno que ya habían sido debatidas y desconocidas por los demás poderes, entre otros puntos.

Ahora bien. El colectivo tiene todo derecho a pensar que las decisiones que tome hoy la Asamblea Nacional, serán tratadas tanto por el Tribunal Supremos de Justicia, como por el Poder Ejecutivo como han hecho con todas las demás, es decir, desconocerlas. Sin embargo, Henrique Capriles en la rueda de prensa que dio la Mesa de la Unidad Democrática el pasado viernes, dijo una frase que debe responder a tal incertidumbre “no espere que otro le diga lo que Ud. tiene que hacer, cada uno de nosotros sabe lo que tiene que hacer”.

La República, es de todos los ciudadanos que la habitan y la componen. Es menester de cada quien hacer y actuar acorde a lo que su conciencia le dicta y las leyes le permitan.

23 de octubre de 2016. Recuerde esta fecha apreciado y respetado lector, ella pasará a los libros de historia, pero si cada venezolano asume su voluntad de libertad, los días siguientes también. Es responsabilidad de las autoridades (civiles y militares), que las fechas pasen como paginas blancas y no rojas.

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