Venezuela presenta los peores registros económicos de la historia

Venezuela experimenta la peor crisis económica de su historia. En 2016 la economía está abatida por una profunda recesión económica que, combinada con una brutal escalada de los precios ha derivado en una depresión sin precedentes en ese país, publica el Diario de Las Américas

Entre agosto de 2015 y el mismo mes de 2016, la inflación registró su ascenso más alto: 453%, de acuerdo con los cálculos de la consultora Ecoanalítica. En 2015 la inflación cerró en 180%, la más elevada del país hasta ese momento.

Las proyecciones económicas para el cierre de este año son mucho más dramáticas. Ecoanalítica estima que la economía venezolana registrará una contracción de 11,3%, con lo cual acumularía 13 trimestres consecutivos de recesión profunda.

Asimismo, las estimaciones de inflación apuntan a una estratosférica cifra de 511%, generada fundamentalmente por el descalabro del mercando interno, “que se ha desvirtuado por los controles de cambio y de precio”.

El economista  y director de la firma Econoalítica, Asdrúbal Oliveros, explicó a DIARIO LAS AMÉRICAS que la recesión económica en Venezuela es producto de las fallas estructurales del modelo que se han venido aplicando en el país durante los últimos años, cuyos desajustes quedaron al descubierto con la marcada caída de los precios del petróleo, que es la principal fuente de ingreso de ese país suramericano.

El Producto Interno Bruto per cápita del país registra una contracción de 57%, una cifra sin referencia en el país.

“La depresión económica en la que está sumida Venezuela es una mezcla de muchos elementos, no es sólo la caída en los precios del petróleo. Es la falla del modelo, que creó una economía totalmente dependiente de las importaciones, que generó una destrucción de precios relativos que hacen que la corrección de caída en los precios del petróleo no se puedan absorber, generando mercados negros que crean mayor inflación”, explicó Oliveros.

Agregó que la falta de un programa real de sustitución de importaciones por producción nacional acentuó la crisis económica del país, que registra graves niveles de escasez general, fundamentalmente en alimentos de primera necesidad y medicinas.

Durante 2016, las importaciones generales registran una disminución de 45%, originadas fundamentalmente por la escasa liquidación de dólares al sector privado para reponer sus inventarios. En Venezuela, las divisas que ingresan a través de la renta petrolera son administradas por el Gobierno nacional, a través del Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex).

El Banco Central de Venezuela, en ente encargado de difundir los indicadores macroeconómicos del país, no actualiza las cifras oficiales desde el tercer trimestre de 2015.

En su informe más reciente de “Perspectivas Económicas Globales”, el Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó sus estimaciones para cierre de 2016, entre las que prevé una contracción de 10% en la economía venezolana.Del mismo modo, proyecta un retroceso en el Producto Interno Bruto (PIB) de 6,2%, la caída más pronunciada de la región latinoamericana; una inflación de 475% y una tasa desempleo de 21,4%, sin duda la más elevada de los últimos años.

Venezolanos empobrecidos

La escasez y el alto costo de la vida han debilitado el poder de compra de los venezolanos, que registra una caída de 42% entre marzo de 2015 y agosto de 2016, de acuerdo con los cálculos de la encuestadora venezolana Datanálisis.

La escasez general, que ronda el 75%, ha condenado a los venezolanos a peregrinar por los establecimientos en busca de bienes esenciales para la vida como son los alimentos y las medicina.

En Venezuela los alimentos básicos como la carne, el pollo, la harina de maíz para la arepa, el arroz, la pasta, entre otros productos están sometidos a un control de precios desde 2003, en donde el alza de los precios es autorizada de forma discrecional por el gobierno, situación que ha mermado considerablemente la producción interna en ese país y, por ende, el abastecimiento.

El economista y director de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León, señaló que el nivel de desabastecimiento alcanzó su clímax durante la primera parte del año, pero de cara al cierre de 2016 muestra una leve mejora, impulsada fundamentalmente por la reapertura de la frontera entre Venezuela y Colombia.

“La apertura de fronteras que permite la entrada de mercancías desde Colombia y Brasil han permitido una mejora en el abastecimiento. Además hay un incremento en las importaciones con dólares adquiridos en el mercado paralelo, cuyos productos se venden a precio libre. Eso, por supuesto, tiene un efecto directo en el alza de los precios al consumidor”, explicó León.

Este año el consumo privado registró una contracción de 8%, con saldo dramático por encima de 80% en sectores como vehículos y licores. Las prioridades de los venezolanos se concentran en comprar alimentos básicos y pagar los servicios.

Para 2017 León estima que habrá una flexibilización en las importaciones a dólar libre, con lo cual entraría una mayor cantidad de productos al mercado venezolano, para estabilizar el abastecimiento. Esta medida deberá estar acompañada de una mejora en la política de entrega de dólares y de precios.

“Ningún país en el mundo muestra indicadores tan desbalanceados como Venezuela. Es una economía enferma sin ser un país en guerra”, expresó León.Le“Ningún país en el mundo muestra indicadores tan desbalanceados como Venezuela. Es una economía enferma sin ser un país en guerra”, expresó León.

Las proyecciones en 2017

El comportamiento de la economía Venezolana durante 2017 estará marcado por el entorno político y si Nicolás Maduro se mantiene o no en la Presidencia de ese país.

El economista Asdrúbal Oliveros explicó que, de acuerdo con las estimaciones de Ecoanálitica, en 2017 se registrará una caída menor a la de 2016, pero igual se mantendrá con números en negativo, en vista de que se esperan un repunte en los precios del petróleo en comparación con el marcador actual de 46,9 dólares por barril.

“Eso no significa que en Venezuela se registre un aumento sustancial en los precios del crudo. A 45 dólares por barril, 11 dólares más que este año, se generarían 7 mil millones de dólares más, y aún hay déficit externo de 12 mil millones. Esa ligera subida no va a permitir que Venezuela supere la situación de crisis. Para que haya bonanza se necesita un barril con 70 dólares y eso nadie lo va a ver”, apuntó Oliveros.

También estima que se registrará un repunte de 25% en las importaciones, con lo cual podría haber una ligera estabilización de los mercados.

El economista considera que para sacar a Venezuela de la crisis se necesita, en primer lugar, diseñar una política social para que la población sea afectada, de la menor forma posible, por los ajustes macroeconómicos que la economía requiere.

Ese plan de “saneamiento de la economía” pasa por la creación de políticas que permitan restablecer el equilibrio fiscal, para reducir el déficit, levantar los precios relativos para generar competitividad en el mercado venezolano, y “eso pasa obligatoriamente por eliminar los controles de cambio y de precio”, que han generado serios desequilibrios en el mercado venezolano.

“Con ese conjunto de medidas, de alguna forma puede significar un cabio de expectativa, bajar en riesgo país y podría entrar en una senda de crecimiento diferente”, apuntó.

Loading...

Dejar respuesta