El CNE puso en práctica su estrategia para enterrar el revocatorio

Foto: EFE

Después de 16 años argumentando que la legitimidad de la llamada revolución bolivariana estaba en el apoyo que le otorgaban los venezolanos en la urnas, el chavismo ha decidido bloquear cualquier tipo de evento electoral ante el temor del impacto que tendrá la crisis política y económica en el voto popular.

Diario de Las Américas

Por Eugenio Martínez

El pasado jueves, las rectoras del Consejo Nacional Electoral (CNE) dieron otro paso en esta estrategia de posponer indefinidamente cualquier tipo de evento comicial al aprobar condiciones técnicas que hacen prácticamente inviable que la oposición cumpla con el requisito constitucional de contar con el apoyo de 20% de los ciudadanos inscritos para votar para que se pueda convocar un referendo sobre la continuidad de Nicolás Maduro como Presidente.

Según el artículo 72 de la Constitución Bolivariana de Venezuela “(…)Transcurrida la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario, un número no menor del 20% por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referendo para revocar su mandato (…)”.

En función de las 11 recolecciones de firmas para activar revocatorios que se han realizado en Venezuela desde el año 2004 hasta la semana pasada se infería que la oposición necesitaba recoger en todo el país 3.823.129 firmas en todo el país para poder cumplir con el requisito constitucional de activar el referendo revocatorio. No obstante, el miércoles 21 de septiembre las rectoras Tibisay Lucena, Sandra Oblitas, Socorro Hernández y Tania D`Amelioacordaron que este requisito debe ser proporcional a los 23 estados del país, es decir en todos los estados se deben recoger firmas equivalentes al 20% de los electores de esa entidad para poder activar el revocatorio.

Este requisito haría prácticamente inviable que la oposición pueda cumplir con la exigencia impuesta.

No obstante, la postura del CNE es tan compleja y difícil de justificar que la rectora Socorro Hernández (una de las promotoras del requisito de la proporcionalidad por estado) declaró dos días después de tomada la decisión que en caso que no se puedan recoger las firmas en alguno de los 23 estados del país, igual debería realizarse el revocatorio. Al momento de redactar esta nota la postura de Hernández se debe considerar como una declaración a título personal y no como una decisión oficial del organismo comicial.

El revocatorio se decide en Delta Amacuro

De los 23 estados que conforman Venezuela, Amazonas y Delta Amacuro son los que concentran menos población y por ende electores. En el caso de Amazonas es un estado con un amplio domino regional de la oposición (de esta entidad son los 3 diputados que fueron desincorporados de la AN) mientras Delta Amacuro es un estado electoralmente dominado por el oficialismo.

La regionalización del requisito del 20% provoca que en esta entidad deban firmar, como mínimo, 23.419 personas. Esto equivale al 85% de los ciudadanos que votaron por la oposición en esta entidad durante las elecciones parlamentarias.

Además de Delta Amacuro en al menos otros seis estados la oposición debe mover a más de 60% de los ciudadanos que votaron por la Unidad en diciembre de 2015 para poder cumplir con este requisito. Estos estados son Apure (oposición debe movilizar a 70% de sus electores), Portuguesa (64%), Sucre (63,8%), Amazonas 61,7%), Guárico (61%) y Cojedes (61%).

Pocas mesas y mal ubicadas

Según el último estudio del Venebarómetro (realizado antes del anuncio del CNE del miércoles 21 de octubre) 58% de los ciudadanos están dispuestos a firmar avalando el referendo revocatorio presidencial. Esto significa que hasta 11 millones de ciudadanos podrían movilizarse en todo el país durante la jornada para recabar firmas y huellas prevista para realizarse entre el 26, 27 y 28 de octubre.

No obstante, la cantidad de centros de votación habilitados y el número de mesas con equipos biométricos de identificación que se desplegarán en cada centro provocará que en el mejor de los casos solo puedan firmar 4.416.048 ciudadanos.

El total de personas que se pueden firmar se calcula en función del promedio diario de ciudadanos que lograron validar sus huellas en la pasada etapa de búsqueda del apoyo 1% de los electores de cada estado, realizada entre el 20 y 24 de junio. En este proceso el promedio diario de ciudadanos que lograron validar su identidad ante la autoridad electoral fue de 273 personas por cada captahuella diariamente.

Si se utiliza el caso del estado Nueva Esparta en donde solo lograron validar diariamente 175 personas por cada máquina captahuella entonces solo lograrían firmar en todo el país 2.830.800 ciudadanos, una cantidad insuficiente para lograr activar el revocatorio nacionalmente.

Si a estos problemas se une la petición de lograr el apoyo de 20% de los electores de cada estado, entonces el precedente de lo ocurrido durante la jornada del 1% hace presumir que la oposición no lograría contar con esta cantidad de firmas en al menos seis entidades.

Si se utiliza el promedio diario de validaciones registrado durante la etapa del 1% en función de los logística instalada en cada estado para la jornada del 20% no podían identificarse ante el CNE el mínimo de personas necesarias en los estados Carabobo (Faltarían 47.043 electores), Anzoátegui (29.793 electores), Nueva Esparta (18.607) Zulia (74.058 electores) y el Distrito Capital (13 mil electores)

A los problemas del flujo de ciudadanos que pueden firmar diariamente se une la ubicación sesgada de los 1356 centros de votación que serán habilitados para la jornada de recolección de firmas del 20%.

La mayoría de los centros de votación están ubicados en zonas de difícil acceso o corresponden a colegios en donde el chavismo triunfó en las elecciones parlamentarias del mes de diciembre de 2015. Un análisis preliminar de la ubicación de los 1355 centros habilitados realizado por el técnico electoral Roberto Picón permite demostrar que en 729 centros ganó el chavismo en las elecciones parlamentarias. Estos centros dispondrán de 2.909 máquinas captahuellas y podrán firmar 6.930.902 electores a un promedio de 2.382 electores por máquina.

No obstante, en los otros 625 centros, el CNE solo desplegará 2.483 máquinas para que acudan a firmar 12.542.016 electores, a un promedio de 5.051 electores por máquina.

Técnicamente posible en 2016

Aunque las rectoras electorales aseguraron que en caso que la oposición cumpla con el requisito del 20% el referendo no se realizaría hasta finalizar el primer trimestre del año 2017,técnicamente aún es factible que se pueda ejecutar antes del límite constitucional del 10 de enero de 2017(fecha límite para que en caso de que Maduro sea revocado sean convocadas elecciones presidenciales adelantadas y no asuma la ausencia absoluta por el resto del periodo quien para ese momento ocupe la Vicepresidencia de la República).

La posibilidad de que el revocatorio se realice antes del límite constitucional pasa exclusivamente porque las rectoras electorales decidan utilizar la tecnología electoral a su disposición para determinar en cuestión de horas (como ocurre en una elección de ámbito nacional automatizada) si se cumplió o no el requisito del 20% en vez de tomarse para hacer este anuncio las casi cuatro semanas que le permite la norma de referendo aprobada en el año 2007.

Además, sería necesario que las rectoras admitieran organizar la consulta popular en menos de 45 días, como ocurrió con la elección presidencial del año 2013 o los referendos constitucionales de los años 2007 y 2009 en vez de tonar el tiempo máximo de 90 días que establece la normativa para celebrar esta consulta.

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