Chavismo (dividido) se organiza para reemplazar a Maduro

Además del vicepresidente Aristóbulo Istúriz, el nombre de Diosdado Cabello resalta en la lista de posibles sucesores ante un eventual referendo revocatorio

Pedro Pablo Peñaloza

Diario de Las Américas

El presidente Nicolás Maduro se irá. En algún momento. La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) quiere que sea este mismo año, por medio del referendo revocatorio. El chavismo rechaza esta opción, pero ahora su discurso es distinto. Antes, repetían que el comandante Hugo Chávez gobernaría hasta el “2000 siempre”. Ahora, la mayoría de los rojos se limita a decir que el “hijo de Chávez” completará su mandato, que finaliza en 2019.

A veces –y más en política- 140 caracteres no son suficientes. Un tuit de la Vicepresidencia de la República echó más leña al fuego de las especulaciones. “Yo le pongo a @psuvaristobulo, así como el comandante Chávez puso en mis manos, el compromiso de esta patria”, difundieron en esa cuenta oficial, sintetizando las palabras que el jefe de Estado pronunció el 5 de octubre en su programa de televisión.

Cuando el difunto Chávez “puso en manos” del para entonces vicepresidente Maduro “el compromiso de esta patria”, lo hizo consciente de que el cáncer que padecía amenazaba su vida. Desde ese momento, el antiguo canciller se convirtió en su sucesor y nuevo líder de la revolución bolivariana.

El tuit en cuestión es el resumen del siguiente mensaje expresado por el mandatario: “Aristóbulo es el Vicepresidente Ejecutivo, un hombre incansable, trabajador, honesto como él solo. Y yo le pongo a Aristóbulo en sus manos, como el comandante Chávez me puso en mis manos hace 4 años ahí (…) Yo nunca olvido esa vez que (Chávez) me agarró el hombro y me dijo: ‘Nicolás, te encomiendo las comunas como encomendaría mi vida misma’ (…) Y ese compromiso lo llevo aquí adentro. ¡Comuna o nada! ¡Patria o nada! Así que ahora te lo dirijo a ti, Aristóbulo Istúriz: ¡eficiencia o nada, comuna o nada!”.

El vicepresidente de la República es una especie de jarrón chino. El artículo 238 de la Constitución establece que es un “órgano directo y colaborador inmediato del presidente” y el 239 le asigna diez atribuciones que no le otorgan ningún poder especial. Sin embargo, bajo las circunstancias que enfrenta Venezuela en la actualidad, este cargo puede ser clave para el futuro de la nación bolivariana.

La razón es simple: si el revocatorio se lleva a cabo después del 10 de enero de 2017 –fecha que marca el inicio del cuarto año del sexenio- y Maduro resulta derrotado, “el Vicepresidente Ejecutivo asumirá la Presidencia de la República hasta completar dicho período”, según el artículo 233 de la Carta Magna. De jarrón a dragón chino.

Los candidatos

La MUD exige que el referendo sea antes del 10 de enero de 2017. En ese escenario, un triunfo opositor obligaría a convocar elecciones en 30 días para llenar la vacante dejada por Maduro. Aunque nadie habla de candidaturas en este momento, todos conocen los nombres de los aspirantes: el jefe de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, los gobernadores de los estados Miranda y Lara, Henrique Capriles Radonski y Henri Falcón, el encarcelado líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, y la dirigente de Vente Venezuela, María Corina Machado, están en carrera por el palacio de Miraflores.

El chavismo, por su parte, cierra filas públicamente alrededor del presidente; no obstante, el gobernador del estado Carabobo y vicepresidente de Organización del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Francisco Ameliach, asomó la posibilidad de que el diputado Diosdado Cabello llegue al poder en 2017. Claro, siempre gracias a la MUD.

“La consecuencia política y jurídica que traería votar en un referendo en febrero, marzo o abril del año que viene, es que usted estaría votando para que Diosdado Cabello fuera Presidente de la República”, sostuvo Ameliach, partiendo de la hipótesis de que Maduro designe al capitán del Ejército Vicepresidente de la República en noviembre próximo y pierda la consulta popular que se celebraría luego del 10 de enero.

En su condición de primer vicepresidente del PSUV, Cabello tiene meses recorriendo el país. En un mitin que encabezó en su natal estado Monagas el 6 de octubre, desmintió los recurrentes rumores sobre sus supuestas diferencias con el mandatario. “¿Cuántas veces ha dicho la derecha que Nicolás Maduro y yo estamos peleados? Maduro y yo estamos cada día más hermanados haciendo patria”, aseguró el parlamentario, tras recalcar: “Nicolás Maduro, ni renuncia ni lo renuncian, ni se va”.

El protagonismo del gobernador del estado Aragua, Tareck El Aissami, también ha generado reacciones dentro del oficialismo. “Tenemos poderosas razones. Comunidad árabe no dará apoyo ni bajo cualquier circunstancia a Tareck El Aissami cualquiera que sea su aspiración”, escribió hace una semana en Twitter el antiguo parlamentario oficialista Adel El Zabayar.

En un acto del PSUV en Carabobo el pasado 30 de septiembre, El Aissami aprovechó la ocasión para ratificar su respaldo al Jefe de Estado. “Se han abocado a tratar de detener el curso de la revolución bolivariana. Por eso atacan con tanta crueldad al presidente Nicolás Maduro, pero ellos (oposición) no han terminado de entender que no está solo. Nicolás: aquí está un partido rodilla en tierra y leal en la defensa de la revolución”, espetó.

La oposición se suma a este “Juego de Tronos”. “Si Maduro, antes de la consulta (en 2017), nombra vicepresidente a (Vladimir) Padrino López, este constitucionalmente tendría la oportunidad de asumir la Presidencia de Venezuela”, advirtió la exlegisladora Machado en una entrevista concedida al diarioEl Impulso de Barquisimeto.

Por órdenes del propio Maduro, todos los integrantes del gabinete ejecutivo deben rendirle cuentas al general en jefe y ministro de la Defensa, que en julio fue nombrado responsable de la Gran Misión Abastecimiento Soberano. “Todos los ministros, todas las instituciones del Estado quedan bajo el orden y la subordinación absoluta al Comando Nacional de la Gran Misión Abastecimiento Seguro, bajo el mando del Presidente de la República y bajo el mando del general en jefe, Vladimir Padrino López”, dispuso el mandatario venezolano.

La lista de futuribles no termina aquí. La agudización de la crisis desata todo tipo de conjeturas. Buscando disipar las dudas, el diputado chavista Elías Jaua intentó brindar un espaldarazo a Maduro en una reciente visita a Ecuador. “Maduro es el líder aceptado por la dirigencia nacional, estadal y local de los partidos aliados en esta etapa de la revolución, así que si se plantea una reelección, sin duda alguna, es la apuesta que tenemos”.

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