Por tercer año consecutivo, Margarita Gastronómica hizo la ruta para degustar el aji margariteño

Foto: Javier Volcán

La tercera ruta del ají margariteño organizada por Margarita Gastronómica demostró la pasión de quienes cultivan y cocinan con este manjar insular.

Las veinticinco personas que participaron en la actividad se reunieron en el hotel La Samanna en Porlamar. Antes de iniciar el viaje hacia tres fincas en el municipio García, el grupo hizo una breve parada en las tiendas y bodegón Don Lolo, donde se prepararon con protector solar y un snack con mini sandwiches de roofbief y frutas.

La hacienda de Hidropónicos “Pura Vida” del ingeniero Sergio Somov fue la próxima parada. Somov se enamoró del ají margarteño hace más de 20 años y desde entonces ha estado cultivando este producto que con el que dota a cocineros y supermercados de la Isla. Son más de 3500 sembradas con una cultura de mejora continua.

Explica continuamente están seleccionando los mejores ajíes para los semilleros que traerán nuevas cosechas de mayor calidad. Uno de los retos más grandes para el cultivo es la escasez de fertilizantes y pesticidas, según Somov.

La Gracia de Dios es el nombre de la siguiente hacienda que visitaron los ruteros del ají. Dirigida por Nelson Salazar, esta finca cultiva, además de ají margariteño, lechosa, cebolla, flor de Jamaica y maíz. Con este último producto cocinaron unas tiernas cachapas que disfrutaron los asistentes. Julio Requena, quien dirige la finca Paraguachoa esperaba a los ruteros del ají con una agradable bienvenida: el galeronista margariteño El Vengador, quien entonó cantos insulares para comenzar el recorrido por los sembradíos de ají margariteño de esta hacienda.

Allí, Requena mostró los tres diferentes tipos de cultivo de ají margariteño que siembran, además de una gran variedad de frutos y cultivos de hojas. Uno de los atractivos de la finca es un antiguo trapiche del que extrajeron jugo de caña al ritmo de la música.

La ruta finalizo con un almuerzo a cuatro tiempos de la mano de Esther González y Aisha Lamble en la Casa de Esther. La creatividad de estas mujeres y el amor por el ají se evidenció en cada plato. Como entrada sirvieron ajíes rellenos. Luego un exquisito pastel de erizo y ají dulce; le siguió un lomo de sierra en crema de ají margariteño y una crema de vegetales con ají margariteño. El postre fue una revelación de sabores: helado de chocolate blanco, parchita y mermelada de ají margariteño.

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