La diaria lucha por la comida en Margarita

La presencia de uniformados siempre genera protestas. Foto El Ají.com
La presencia de uniformados siempre genera protestas. Foto El Ají.com

La llegada de cualquier producto regulado a la red de comercialización privada origina tumulto y encontronazos

Sábado de una hermosa mañana en Pampatar. La avenida principal va paralela a una de las más hermosas bahías de Venezuela. Lo que debiera ser un día de playa y esparcimiento se convierte en un calvario para decenas de personas que de pronto forman un tumulto por la llegada de efectivos de seguridad uniformados, atraídos por la presencia de comida en un pequeño abasto.

La llegada de la harina PAN generó el alboroto. Foto El Ají.com

¡Corruptos, todos ustedes son unos corruptos! Así los increpaba una mujer catira, fuerte y de estatura elevada. “Primero llegaron los petejotas (CICPC) y llevaran harina PAN. Luego vino la guardia y llevó harina PAN. Después llegó la policía y llevó harina PAN. Yo tengo dos días haciendo cola y ahora llegan ustedes y también quieren llevarse la harina. Todos son unos corruptos, unos sinverguenzas!, gritaba la mujer.

Los aludidos no respondieron. Permanecían esperando que les despacharan sus paquetes de harina de maíz. El resto de los vecinos, en actitud amenazante los observaba, sin decir nada, pero a la expectativa.

Es lo cotidiano en Margarita, donde todos los productos de la canasta alimentaria, y muchos de los de la canasta básica, son retenidos por el gobierno regional para ensamblar las bolsas del Clap que distribuye  la Distribuidora Neoespartana Socialista de Alimentos, DINESA, conformando de esta manera un monopolio de comercialización de alimentos en Margarita y Coche.

Por eso, cada vez que algo llega a la cadena tradicional de distribución privada, la cola y la lucha por conseguir algo para mitigar el hambre a un precio más o menos accesible para la mayoría, la presión se desborda, aparecen los abusadores y se desata la protesta justificada, porque la otra posibilidad, comprar al precio de dólar libre, no está al alcance de la mayoría de nosotros.

Cómodamente sentados esperando su turno para validar en la plaza Mariño de Pampatar. Foto El Ají.com

Dos cuadras más adelante, un grupo de ciudadanos aguardaba cómodamente sentados, su turno para validar una organización política nacional. Dos realidades, un solo y destruido país.

Francisco Franco M./El Ají

 

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