Francisco Briceño: El noveno motor de la economía está totalmente colapsado

Briceño estima que la ocupación hotelera en el país no llega al 20% en 2016

Briceño estima que la ocupación hotelera en el país no llega al 20% en 2016

Francisco Briceño director de la empresa consultora Brinarca, Comunidad de Negocios, considera que la política económica del gobierno, con sus intervenciones, el control de cambio, los decretos de estabilidad laboral e incrementos salariales y de cesta ticket, el renovado cono monetario y la inflación más grande del planeta junto al tres veces renovado decreto de emergencia económica, han impactado de manera negativa la actividad jurídica de nuestro país.

Para Briceño, los efectos más notorios de la crisis son las salidas de venezolanos al exterior, que en números cuadriplican a las entradas de turistas internacionales pese a lo favorable que a estos últimos les resulta venir a Venezuela por la diferencia del valor de la divisa extranjera frente al Bolívar.

En razón de la disminución de ingresos de turistas, se han perdido más del 70,00% de las plazas laborales del sector turístico nacional de las 550.000 que existían. Igualmente se redujo en un 75,00% la capacidad instalada de plazas cama nacionales de las poco más de 250.000 que teníamos, debido a la imposibilidad económica para mantenerlas operativas.

Explicó el empresario turístico que de acuerdo a las cifras migratorias, este año contabilizamos 1.375.000 compatriotas que salieron del país, causando un egreso por concepto turístico en el extranjero  de US $ 2.268.750.000,00 aproximadamente contra escasamente unos 328.750 turistas entrando a conocernos, causando ingresos por concepto turístico internacional a Venezuela de US $ 340.256.250,00, lo que significa una Balanza de Pagos de la cuenta satélite nacional turística desfavorable de casi – 2.000 millones de dólares americanos (-1.928.493.750,00).

En cuanto a la ocupación promedio nacional anual, el experto señala que estuvo cercana al 07,04% con turismo del mercado internacional mientras que el turismo nacional llegó al 11,38%, lo que representó en promedio con una ocupación nacional anual total de el 18,42%. Es decir, tuvimos una capacidad ociosa superior al 80,00% (81,58%), creando una pérdida por merma productiva de casi US $ 6.600 millones (US $ 6.569.778.837,21).

Briceño afirmó que en 20106 ingresaron por concepto de ventas turísticas totales (tanto nacionales como internacionales) aproximadamente US $ 1.300 millones (US $ 1.256.726.686,05).

 Potencialidades desperdiciadas

El turismo venezolano tuvo durante 2016 la potencialidad para producir el equivalente a casi 206 millones de barriles petroleros a precios de la cesta promedio venezolana (205.960.671,90) y solo fue posible obtener el equivalente a 33 millones de barriles petroleros (33.071.754,90).

Perspectivas para 2017

Si emprendemos acciones concretas que permitan reactivar y atender un mercado nacional creciente, con un vigoroso plan de promoción que repunte la receptividad turística internacional; acompañado de participaciones en ferias turísticas internacionales, podríamos generar ingresos cercanos a los US $ 8.000 millones como aporte al Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Lamentablemente conociendo las proyecciones que en política laboral, económica, cambiaria, fiscal y política nos esperan para el 2017, se volverá a contraer la actividad turística internacional, se dificultará la movilización interna y con ello, estimamos una reducción total de al menos 35,00%, lo que se traducirá en un aproximado de ventas turísticas totales de US $ 845 millones durante 2017.

La solución

Para resolver esta situación y ver florecer el progreso nacional tanto del sector turístico como el país, solo debemos emprender cambios estructurales en materia económica, cambiaria, fiscal y laboral, obviamente concibiendo de forma diferente al estado y entendiendo que ello pasa por el cambio político nacional, pues o cambiamos, o seguiremos esta senda de autodestrucción, pues lo crea usted o no, nunca se está lo suficientemente mal como para no poder empeorar aún más.

 La solución

Para resolver esta situación y ver florecer el progreso nacional tanto del sector turístico como el país, solo debemos emprender cambios estructurales en materia económica, cambiaria, fiscal y laboral, obviamente concibiendo de forma diferente al estado y entendiendo que ello pasa por el cambio político nacional, pues o cambiamos, o seguiremos esta senda de autodestrucción, pues lo crea usted o no, nunca se está lo suficientemente mal como para no poder empeorar aún más, finalizó Francisco Briceño.

Redacción El Ají/NP

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