Esta es la bolsa Clap que cuesta en Margarita Bs. 6.900,00

Productos nacionales que no se consiguen a precio regulado en ningún comercio de Margarita solo se pueden adquirir a través de los Claps

Productos nacionales que no se consiguen a precio regulado en ningún comercio de Margarita solo se pueden adquirir a través de los Claps

El nuevo sistema de distribución de alimentos diseñado por el Gobierno Nacional, a través de los denominados Comités Locales de Abastecimiento y Producción, Claps, lograron eliminar las colas. Lógico: los alimentos regulados que antes se adquirían en los abastos, supermercados y bodegas, ahora son acaparados por las gobernaciones y distribuidas en las comunidades, previo pago de los productos, por los llamados Claps.

En margarita, las comunidades reciben sus “Bolsas Claps” cada 5 o 6 semanas. La señora Marlene (mantiene su nombre completo en reserva, por temor a represalias), residente de una populosa urbanización ubicada al oeste de Porlamar, nos explica:

“Hace más de un mes que no llegaban las bolsas del Clap. Entonces con 4.800 bolívares se compraron dos kilos de harina de maíz marca Mazorca, un kilo de harina de trigo, un litro de aceite, medio kilo de sal, un kilo de azúcar, dos paquetes de espaguetis de 240 gramos, una bolsa de 220 gramos de Ariel y un vasito de gelatina. Esta vez pagamos por adelantado 6.900,00 bolívares y nos entregaron un litro de aceite, una harina Pan, dos kilos de arroz saborizado, medio kilo de pasta corta y dos paquetes de 240 gramos de pasta larga, parece que la inflación se  está comiendo a los Claps, cada día más caros y con menos alimentos”, se queja Marlene.

Recuerda que a principios de año, por mucho menos dinero, las bolsas de Mercal y Pdval traían leche, café, azúcar, hasta 4 kilos de harina de maíz y en algunas ocasiones, carne de res o pollo. Eran tiempos de elecciones presidenciales y petróleo a más de $ 80 el barril.

Muy difícil la situación para la población más vulnerable. Ahora están obligados a esperar que el gobierno les venda lo que quiera y cuando lo disponga, porque ni pensar en la variada oferta disponible en la Isla, de alimentos y productos de higiene personal importados por particulares, que recibieron autorización del gobierno regional, encabezado por Carlos Mata Figueroa.

Esa es la razón de que desaparecieran las colas. Ahora, aparecieron los hurgadores de basura, los pedigüeños y los malandros que arrebatan lo que no compran.

Francisco Franco M./El Ají

 

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