-PDVSA negocia con Trafigura intercambio de más de 10 pct de producción crudo a cambio de combustible para uso doméstico

PDVSA y la firma de comercio internacional Trafigura están en conversaciones para el intercambio de más de un 10 por ciento de la producción de crudo del país sudamericano por combustibles importados para uso doméstico, según borradores de documentos vistos por Reuters.

La negociación se produce en medio de un acceso limitado de Petróleos de Venezuela (PDVSA) al crédito debido a sanciones impuestas por Estados Unidos que han interrumpido sus compras de petróleo y sus garantías bancarias para despachos de crudo, incrementando la dependencia de la nación a los intercambios.

La brusca caída de la producción de crudo en Venezuela y el mal estado de sus refinerías han convertido al otrora país que se autoabastecía de combustibles en un importador en crecimiento.

Además, la nación miembro de la OPEP enfrenta la inflación más alta del mundo, un cuarto año de recesión económica, una grave escasez de alimentos y medicinas, y un intento reciente por reestructurar 60.000 millones de dólares en deuda.

Si se firma, el acuerdo propuesto de tres años marcaría un cambio clave en PDVSA, que tradicionalmente evitó los contratos de suministro a largo plazo con firmas comerciales, porque las reventas de crudo podrían afectar el precio de los crudos pesados, incluidos muchos de altos grados venezolanos.

PDVSA no respondió a una solicitud de comentarios.

El pacto, que también permite pagos en efectivo, incluiría el primer contrato de suministro de crudo de PDVSA con un precio totalmente en euros, después de que el presidente Nicolás Maduro dijera que el país se alejaría de las transacciones con dólares estadounidenses.

Los despachos comenzarían en enero y se extenderían hasta diciembre de 2020, a menos que el contrato sea “cancelado antes por cualquiera de las partes”, según los documentos.

La suiza Trafigura declinó hacer comentarios. La firma y otros comerciantes han estado comprando cada vez más crudo venezolano directamente de PDVSA, de sus empresas mixtas o socias extranjeras.

Las propuestas solicitan la entrega de hasta 200.000 barriles por día (bpd) de los crudos Morichal, Petrozuata Heavy o Merey de Venezuela, a ser pagados por Trafigura ya sea con efectivo a través de una “cuenta abierta”, que permite cancelar después de la entrega, o mediante el suministro de productos refinados importados por PDVSA.

La firma venezolana también puede entregar fuel oil, asfalto y otros productos refinados para cumplir con la cuota de suministro mensual, de acuerdo con uno de los contratos. En términos de importaciones, PDVSA puede solicitar hasta 240.000 bpd de productos a cambio del crudo.

Desde que Estados Unidos impuso sanciones en agosto, PDVSA ha tenido dificultades para encontrar proveedores para productos refinados. El retraso de la estatal en hacer sus pagos también ha contribuido con la disminución del bombeo y los problemas para obtener importaciones.

El acuerdo de canje podría reducir la necesidad de PDVSA de lanzar ofertas en el mercado abierto para importar combustible y tenerlo que pagar en efectivo. También llenaría la brecha de exportación dejada por la brasileña Braskem y la estadounidense PBF Energy, que a principios de este año suspendieron o no renovaron sus contratos para comprar petróleo venezolano.

La producción de crudo de Venezuela cayó en noviembre a 1,837 millones de barriles por día (bpd), su nivel más bajo en casi tres décadas, ante la falta de inversión, retrasos en los pagos a las empresas de servicios petroleros y la creciente fuga de talentos.

Una investigación anticorrupción también ha sacudido y ralentizado a PDVSA, incluida su alta dirección.

No quedó inmediatamente claro si los acuerdos llevarían a PDVSA a cortar las exportaciones a otros clientes. Los envíos de crudo venezolano a Estados Unidos disminuyeron un 21 por ciento frente al nivel de hace un año, según datos de Reuters Trade Flows.

ATADO

PDVSA despacha cada vez más crudo que posteriormente es vendido a sus propios clientes u otros compradores, desde que comenzó a pagar préstamos con barriles de petróleo y productos refinados.

La mayoría de acuerdos involucran a firmas que operan refinerías, como China National Petroleum Corp (CNPC) y la rusa Rosneft, que prefieren revender los barriles venezolanos por efectivo.

Los contratos con Trafigura implicarían mayor compromiso de suministro. Los borradores incluyen cláusulas que protegen a las partes contra posibles retrasos en pagos, incumplimientos y problemas de calidad, que se han vuelto más frecuentes en PDVSA.

Cualquier disputa se dirimirá en la Cámara de Comercio Internacional (CCI), según los documentos.

Los contratos permiten a Trafigura elegir el destino final del crudo que pretende sacar de los puertos venezolanos, una flexibilidad que no incluyen otros acuerdos de PDVSA. Sin embargo, si los barriles van a China, PDVSA tiene que aprobar que la compañía finalmente reciba la carga.

Para evitar problemas de pago, Trafigura y PDVSA acordaron permitir la compensación de facturas. Pero si el pago en efectivo se pacta por una carga, Trafigura lo recibiría cinco días después de la entrega.

Además, si los reclamos por demora, calidad o costos de flete llegan a 800.000 dólares, Trafigura puede descontar el monto adeudado de las facturas que se pagarán a PDVSA.

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