Congreso de Perú podría destituir al Presidente Kuczynski esta semana

Un exsocio de Pedro Pablo Kuczynski dijo que el presidente de Perú no estuvo involucrado en el manejo de una consultora que recibió pagos de Odebrecht, operaciones que podrían costarle la destitución esta semana, en una crisis política que llevó al mandatario a pedir la ayuda de la OEA.

Reuters

Odebrecht, un grupo constructor brasileño acusado de corrupción en varios países de América Latina, informó la semana al Congreso peruano que transfirió 4,8 millones de dólares a consultoras vinculadas a Kuczynski, y a una de ellas cuando era funcionario del Gobierno del expresidente Alejandro Toledo.

Westfield Capital, una empresa propiedad de Kuczynski, recibió unos 782.207 dólares entre 2004 y 2007, incluyendo unos 60.000 dólares cuando el ahora mandatario fue ministro de Economía y primer ministro de Toledo.

Kuczynski ha dicho en su defensa que había entregado la gestión de su firma a su exsocio, el empresario chileno Gerardo Sepúlveda, antes de asumir como funcionario público y que no estaba al tanto de sus operaciones. Odebrecht dijo días atrás que todas las transacciones fueron legales.

“Desde que empecé en Westfield en 1993 actué como gestor en muchas transacciones, en la mayoría no necesité una autorización”, dijo Sepúlveda en una entrevista en Santiago con el diario peruano El Comercio.

“El señor Kuczynski nunca tuvo una duda de que yo iba a hacer algo incorrecto. Esta conversación de qué hacer o qué no hacer no existió porque yo nunca iba a hacer algo inadecuado o imprudente”, agregó el empresario.

OEA ALISTA MISIÓN

Está previsto que Kuczynski, un exbanquero de 79 años, acuda el jueves al Congreso dominado por la oposición para defenderse en busca de evitar convertirse en el primer presidente en ejercicio destituido por sus vínculos con Odebrecht.

A pedido del propio Kuczynski, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, informó por Twitter que planea enviar a Perú una delegación.

“Estamos ajustando detalles para envío de delegación (…) para hacer seguimiento a la actual situación política”, escribió.

En una carta enviada la víspera, Kuczynski le confesó a Almagro la “profunda preocupación” que tenía por “la ocurrencia de algunos hechos que afectan la estabilidad democrática”.

Estados Unidos, donde Kuczynski una vez tuvo la ciudadanía y dónde nació su esposa, dijo que continuará colaborando con el Gobierno y el pueblo de Perú.

“Perú es una democracia fuerte y confiamos en que el pueblo y las instituciones peruanas abordarán esta situación de acuerdo con las normas constitucionales”, dijo un portavoz de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, en respuesta a consultas de Reuters sobre el tema.

Uno de los portavoces del partido Fuerza Popular rechazó las preocupaciones que Kuczynski reflejó en la carta a la OEA. “El presidente sigue mintiéndole al país y a la OEA y esto es gravísimo”, dijo el legislador Héctor Becerril a periodistas.

De acuerdo con influyentes legisladores del partido derechista Fuerza Popular que lidera la excandidata presidencial Keiko Fujimori y controla el Congreso, Kuczynski no ha podido demostrar hasta ahora que no se benefició de Odebrecht.

Fuerza Popular y otros partidos han dicho que apoyan la destitución del mandatario. Entre todos tienen los votos suficientes para hacerlo.

LA CRUZADA POR ACLARAR LAS COSAS

Más temprano, el primer vicepresidente de Perú, Martín Vizcarra, arribó a Lima desde Canadá donde es embajador. Vizcarra asumiría la presidencia si el Congreso destituye a Kuczynski por “incapacidad moral”.

“Vamos a tomar contacto directo con el presidente, a quien manifiesto toda mi lealtad”, dijo Vizcarra a periodistas antes de acudir a Palacio de Gobierno para reunirse con Kuczynski.

“Espero que se aclaren todos los conceptos que generan dudas principalmente en la población”, agregó.

Kuczynski rechazó otra vez las acusaciones y dijo que no se dejará presionar por el partido Fuerza Popular, que a su vez está siendo investigado por presuntamente haber recibido financiamiento de Odebrecht para las elecciones del 2011.

“Aquí no podemos dejarnos intimidar. Porque ellos tienen sus problemas no es la razón para que nosotros tengamos problemas, eso debe quedar bien claro”, dijo Kuczynski la noche del martes a decenas de simpatizantes que llegaron a su casa para apoyarlo.

En medio de la situación política, el Gobierno postergó hasta febrero la subasta programada el miércoles de un proyecto cuprífero de 2.000 millones de dólares.

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