Claves y datos del proceso electoral del #15oct

Es la primera prueba electoral después de los escandalosos comicios para la fraudulenta Asamblea Constituyente. Entre partidos y candidatos prohibidos, y muchas sospechas de irregularidades, la oposición aspira a arrebatarle al chavismo la mayoría de los estados

Claves del proceso electoral

Se elige a los gobernadores de los 23 estados venezolanos. El chavismo logró imponer a 20 en las elecciones regionales de 2012, cuando conservaba el respaldo de la mayoría de la población. La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) apenas pudo ubicar a tres, los de Miranda, Amazonas y Lara.

Hay 226 candidatos repartidos entre los 23 estados. A muchas figuras opositoras se les negó la posibilidad de participar. El caso más emblemático es el de Henrique Capriles, que fue forzado a renunciar a la gobernación de Miranda y se le prohibió ir por la reelección luego de que lo condenaran por supuestas irregularidades durante su gestión. Además, hay postulantes opositores que bajaron sus candidaturas en favor de otros, pero que de todas formas aparecerán en el menú de opciones que se presentará a los electores. Increíblemente, los votos que reciban serán considerados nulos.

42 partidos fueron inhabilitados a presentarse y sólo 22 fueron aceptados por el CNE. La tarjeta de la MUD fue prohibida en siete estados (Apure, Aragua, Bolívar, Carabobo, Monagas, Trujillo y Zulia) por orden de tribunales penales sin competencia electoral. Como consecuencia, la oposición tiene que presentarse con etiquetas poco conocidas.

Sólo un organismo internacional fue autorizado a auditar los comicios, el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA), cuya fundación fue impulsada por Hugo Chávez en 2004.

Por todas estas maniobras, el 70,3% de los venezolanos cree que las elecciones son fraudulentas, según una encuesta de Venebarómetro. Apenas un 25,9% considera que son limpias.

Hay 18 millones de ciudadanos habilitados para votar. Uno de los grandes temores de la oposición es que haya un porcentaje muy elevado de abstención, como consecuencia de la desconfianza que impera. Esa falta de credibilidad llevó a una parte de las fuerzas opositoras a pronunciarse en contra de participar, argumentando que es una manera de legitimar al régimen. Si bien primó la postura contraria, para la cual no se puede dejar pasar la posibilidad de propinarle una derrota al gobierno y quitarle alguna cuota de poder, las tensiones debilitaron a la MUD.

El 72,5% de los encuestados por Venebarómetro cree que la oposición tiene que participar. Lo interesante es que, entre las personas que se definen como opositoras, la proporción trepa hasta el 97 por ciento. En cambio, el 55,6% de los chavistas sostiene que la MUD no debe presentarse.

El CNE eliminó a último momento 76 centros de votación y más de 7.000 mesas. Como resultado, en algunas máquinas se agolparán hasta 800 votantes. Además, decidió reubicar de improviso a 274 centros en los que hay registrados más de 700 mil electores. Algunos de ellos no sabrán dónde tienen que votar.

El 90,2% de la población considera que la situación del país es negativa y sólo un 9,7% dice que es positiva. El panorama es aún más desolador que en febrero, cuando la relación era de 83,3 a 16,7 por ciento.

—Para el 75,6% de los ciudadanos la gestión de Maduro es negativa, y sólo un 24,4% la ve positiva. La brecha, de 51 puntos, estaba por debajo de los 40 en febrero, cuando los guarismos eran 68,9 y 30,8 por ciento. Estos datos terminan de mostrar que es casi imposible imaginar un triunfo del oficialismo si los comicios son más o menos limpios.

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